Síntomas Sinusitis Crónica

Dificultad para respirar y dolor son sólo algunos de los síntomas de la sinusitis, una de las dolencias que más interfiere con la vida diaria de miles de personas.

En condiciones normales, los senos paranasales, unas cavidades óseas ubicadas en el macizo facial, son pequeñas perforaciones llenas de aire que se encuentran en la frente, a los lados de la nariz y en las mejillas. Pero esto cambia radicalmente durante los síntomas.

Estos espacios ahuecados que han sido clasificados en frontales, etmoidales y maxilares se bloquean dramáticamente como parte de los síntomas.

Esta infección puede ser producida por hongos, bacterias, un virus, o incluso ser ocasionada por una alergia.

Los síntomas de la sinusitis pueden variar dependiendo de si es aguda o crónica, aspectos que se definen de acuerdo a sus causas y al período de tiempo que permanezcan las manifestaciones de la infección.

 

Síntomas Generales de la sinusitis 

Una semana después de que una persona ha sufrido un resfriado que no ha sido tratado adecuadamente, pueden aparecer los primeros síntomas de una sinusitis aguda.

  • Cefalea. Es un dolor de cabeza que se manifiesta como presión abrumadora con dolor en el área de los ojos, las encías y las mejillas. Algunas veces el dolor sobre el seno paranasal afectado se incrementa con los esfuerzos físicos.
  • Bloqueo y congestión nasal, que casi siempre es bilateral (en ambas ventanas de la nariz) pero que puede mostrarse de forma unilateral.
  • Secreción nasal (rinorrea) de coloración blanquecina o amarillo-verdosa, que constituye la rinorrea purulenta. Asimismo, se produce una pérdida de olfato.
  • Elevada sensibilidad en diversas partes del rostro.
  • Ocasionalmente se presenta fiebre moderada.
  • Mal aliento (halitosis).
  • Dolor en la arcada dentaria.
  • Dolor de garganta.
  • Tos, especialmente al intentar dormir.
  • Goteo retronasal.
  • Mucha fatiga durante el día.

Síntomas de la sinusitis crónica

Los síntomas de la sinusitis crónica habitualmente son parecidos a la gripe, padecimiento que casi siempre es producto de una infección viral y se presenta escoltada por catarro o congestión nasal, estornudos, dolor de garganta, ojos mojados y fiebre.

Este tipo de sinusitis viral aguda puede permanecer entre 7 y 10 días.

En otros casos, es posible contraer una infección bacteriana como secuela de una gripe, lo que resulta en una sinusitis bacteriana aguda.

Cuando esto sucede, los síntomas de la gripe empeoran después de 7 a 10 días y podría presentarse secreción nasal de color amarillo o verde, dolor en la cara o dientes, y fiebre.

La sinusitis aguda puede durar hasta 4 semanas, pero cuando los síntomas continúan por más de 12 semanas, la persona podría tener una sinusitis crónica.

Sin embargo, algunos casos de sinusitis crónica pueden desarrollarse sutilmente, sin una infección viral que la anteceda.

Cuando aparece la sinusitis crónica, la envoltura interna de los senos paranasales, denominada mucosa, se inflama.

Aunque los síntomas de sinusitis crónica ordinariamente no incluyen fiebre, puede presentarse secreción nasal espesa de color verde o amarillo y congestión nasal.

Te puede Interesar:  Sinusitis en Perros

Igualmente, puede producirse dolor o presión en las mejillas, los ojos, la frente o la parte posterior de la cabeza.

Con los síntomas de la sinusitis, los sentidos del olfato y del gusto también pueden aminorar. Incluso cuando la inflamación es muy pronunciada pueden crearse pólipos en la nariz.

Estos pólipos colman las vías nasales y pueden originar dificultades para respirar por la nariz, secreción y mal olor.

atar la sinusitis aguda, incluso si es bacteriana.

Tratamiento para la sinusitis crónica

En la evaluación de la sinusitis crónica, el otorrinolaringólogo realiza un examen llamado endoscopia nasal.

A  través de la nariz se introduce hasta los senos paranasales una delgada sonda  (endoscopio) la cual contiene una luz y una cámara en el extremo.

En los casos de sinusitis crónica, primero se intenta dominar la inflamación con tratamiento médico.

Antibióticos, esteroides nasales u orales, o un enjuague con solución salina son recomendados usualmente.

Pero si los medicamentos no terminan de aliviar los síntomas o de controlar la inflamación, entonces podría necesitarse una cirugía.

Este procedimiento es llamado cirugía endoscópica de los senos paranasales y consiste en ensanchar la abertura de los senos paranasales lo que permite mejor drenaje y respiración.

La cirugía se realiza con un endoscopio a través de la nariz, y no ocasiona ningún tipo de hinchazón en el paciente.

La operación corrientemente no es dolorosa, pero después de realizada, la persona puede sentir cansancio y congestión.

Actualmente la mayoría de los cirujanos ya no ponen tapones de gasa después de la operación, y esto permite que la recuperación sea mucho más satisfactoria.

Pocos días después de la operación se realiza un procedimiento llamado “desbridamiento” para limpiar las vías nasales y los senos paranasales.

Los pacientes reportan gran mejoría en los síntomas después de la cirugía de los senos paranasales y la mayoría es capaz de reanudar su vida normal.

Pero hay que destacar que, incluso después de la cirugía, muchas personas con sinusitis crónica todavía necesitan tratamiento permanente.

El uso ocasional de esteroides nasales y de enjuagues nasales para conservar la buena salud de los senos paranasales, se hace necesario en estos casos.

También resaltan los casos de pacientes con pólipos nasales o con una sinusitis crónica complicada por otros problemas respiratorios, como el asma o la bronquitis. En estos casos lo indicado es que el especialista evalúe su dolencia.

¿Qué causa la sinusitis?

Hay diversidad de causas que pueden originar la sinusitis, las cuales requieren estudios precisos.

La sinusitis surge cuando se taponan las aperturas de los senos paranasales y se acumulan secreciones mucoides. Esta condición ocasiona que las bacterias se desarrollen fácilmente.

Entre las causas más frecuentes tenemos:

  • Infección o inflamación de la mucosa ciliar nasal que altera la conducción de la mucosa fuera de los senos paranasales, lo que produce la oclusión.
  • Alergias y rinitis infecciosas.
  • Atasco de los senos paranasales por exceso de mucosa al sufrir un resfriado o alergias severas.
  • Obstrucción de los senos paranasales por dificultades anatómicas, como un tabique desviado, cornetes hipertróficos, espolón óseo nasal o el surgimiento de pólipos nasales.
  • En el caso de niños, hay que agregar la hipertrofia del tejido adenoideo.

Factores de riesgo

Existen factores de riesgo que ejercen mayor influencia en el desarrollo de la sinusitis:

  • Haber nadado en aguas contaminadas, lo que expone al organismo y concretamente a la nariz a agentes y microorganismos infecciosos.
  • El hábito de fumar espesa la mucosa y facilita la obstrucción en los senos paranasales. El humo del cigarrillo, incluso el humo que exhalan otros fumadores, ocasiona la irritación de los revestimientos de los senos paranasales y provoca infecciones sinusales. Estadísticas confiables indican que anualmente el humo de otros fumadores contribuye con el 40 % de los casos de sinusitis crónica en los Estados Unidos.
  • Rinitis alérgica.
  • Tener adenoides grandes, es decir, el tejido linfático de las vías respiratorias altas
  • Fibrosis quística.
  • Cambios de altitud donde la presión es cuantiosa, como el buceo en profundidades o los viajes en avión.
  • Deficiencias inmunitarias, muchas veces causadas por VIH/SIDA.
  • Desarrollo de tumores en la zona de los senos paranasales.
  • Haber recibido o estar bajo tratamiento de quimioterapia, puede convertirse en algunos factores de riesgo a padecer sinusitis.
  • Procedimientos odontológicos como elevaciones de seno o implantes.
Te puede Interesar:  Mareos Por la Sinusitis

Complicaciones de la sinusitis

De acuerdo con investigaciones realizadas por un equipo de especialistas de la Clínica Mayo, algunas de las complicaciones que puede generar la sinusitis son:

En una inflamación de los senos frontales, la piel de la frente y el párpado superior se inflaman y se enrojecen. Mientras que en la infección de los senos maxilares se produce una hinchazón en la mejilla y del párpado inferior.

Crisis de asma. La sinusitis crónica puede desatar problemas respiratorios y ataques de asma.

Complicaciones de visión. En aquellos casos en que la infección nasal se expande al ojo, puede causar pérdida de la visión o incluso ceguera. Una inflamación de la cavidad ocular puede ocasionar hinchazón de los párpados, trastornos de la visión e incluso pérdida de la visión y movilidad limitada de los ojos.

Aneurismas o coágulos de sangre. Según los estudios, la sinusitis puede originar problemas en las venas que rodean los senos paranasales. Esto entorpece el abastecimiento de sangre al cerebro y conlleva el riesgo de sufrir un derrame cerebral.

Meningitis. La sinusitis puede causar inflamación de las membranas y el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal. Esta infección también puede provocar acumulación de pus en las estructuras del cerebro. En casos mucho más graves puede haber trastornos neurológicos con complicaciones como convulsiones o parálisis de los nervios craneales o pares craneales. Especialistas también reportan que también es factible que se forme un coágulo de sangre en los vasos del cerebro, la trombosis del seno cavernoso, y hasta una infección de tejidos blandos o del hueso, la osteomielitis.

¿Cómo reducir los síntomas?

Cuando un caso de sinusitis se presenta y es leve, hay acciones que la persona puede emprender para reducir la congestión sinusal.

Te puede Interesar:  Sinusitis en Niños

Beber mucho líquido. Sea agua o jugos, es fundamental ingerir suficiente. Casi siempre la infección sinusal emergerá con tos. Para aliviar ese malestar y las molestias de la tos, la persona debe mantenerse bien hidratada, beber líquidos calientes como un té de hierbas y consumir miel.

Evitar los ambientes contaminados o cargados con polvo o humo ya que inflaman las fosas nasales. La exposición a ambientes y aire contaminados irrita las fosas nasales y agrava la sinusitis. Los químicos y los humos fuertes inflaman los revestimientos de los senos paranasales.

Humidificar el ambiente. Los lugares secos no ayudan a vencer esta condición. Es aconsejable el uso de un humidificador de vapor, ya que ayuda a respirar con mayor facilidad. Si se le agregan gotas de aceites esenciales como eucalipto al agua del aparato, esto reducirá la congestión.

Mojar la nariz con compresas de agua caliente. Se humedece una toalla pequeña y se calienta en el microondas por 30 segundos. Se coloca la compresa en la nariz, las mejillas o cerca de los ojos para reducir el dolor. Se mantiene allí de 5 a 10 minutos.

No utilizar inhaladores con demasiada frecuencia, ya que el uso prolongado es desfavorable. A corto plazo, estos productos brindan alivio pero si se utilizan de forma prolongada, pueden convertir la sinusitis en crónica. Esto se debe a que cada vez que el efecto del medicamento se desvanece, aparece más hinchazón, mayor congestión, y mayor malestar, no por culpa de la infección original, sino porque los efectos compresores del atomizador van pasando.

Limpiarse bien la nariz con aerosoles que contienen agua y sal. Un consejo adicional: cuando se tiene la nariz muy tapada no se debe sonar con fuerza excesiva, ya que puede producirse una hemorragia nasal. Igualmente, hay que evitar sonarse ambas fosas al mismo tiempo. Debe  hacerse de modo alternativo. De no hacerlo, el aire retenido saldrá expulsado hacia la trompa de Eustaquio y el oído medio, y podría perforar el tímpano.

Evitar cambios bruscos de temperatura. No abrir el refrigerador estando sofocado. Tampoco es recomendable entrar a espacios con aire acondicionado cuando se está acalorado. No es bueno dormir con un ventilador dirigido directamente al rostro.

Ante cualquier problema de salud o en caso de necesitar consejo, debes acudir a un profesional médico. La información de este blog es complementaria y no debe ser tomada como asesoramiento profesional.

Fuentes:

Síntomas Sinusitis Crónica
5 (100%) 2 votes